La nueva senda constitucional

Queramos o no habrá reforma constitucional para hacer posible que Catalunya sigue formando parte de España, con mayor o menor autogobierno.

Los ganadores de las elecciones, una vez arregladas sus cuitas internas,  intentarán primero una medida de fuerza. Imposible el objetivo se convertirán rápidamente al posibilismo. Y empezarán a ofrecer negociar. Las cuestiones de fe siempre se resuelven adaptantando los Mandamientos a la supervivencia de la iglesia.

Y ahí vendrá la fuerza polìtica que tenga el PP y C´S para llevar el cambio constitucional a aquellas cuestiones que de verdad han demostrado un fracaso con las transferencias (fracaso escolar, coste sanidad, deuda, paro estructural, coste administración, eficacia aparatos burocráticos…) o por el otro lado el pacto tipo Tinell que formalizarán todos los demás para desalojar definitivamente al PP de todo poder y llevar España a un Estado Federal, con unas comunidades más federales que otras.

Ese es el escenario para los próximos meses y años. Y con ello un intento de cambio total del sistema productivo, modelo polìtico (ley electoral incluida), modelo social, etc.. Y en medio unas elecciones generales con un PP a la baja y un C´S que solo existe como partido en unas cuentas demarcaciones electorales.

Se avecinan tiempos de cambios. La cuestión es hacia dónde van a ir esos aires. Ahora pues es cuando aparecerá la capacidad y categoría de los liderazgos polìticos. Y mucho me temo que los Puigdemont, Rajoy, Sánchez, Colau o Junqueras vuelven a ser los mismos del 20 de diciembre intentando arreglar los del 21 de diciembre.

Porque a mi si fulanito gana más que el otro. O el otro se la pega me interesa poco en estas elecciones catalanas. Desde anoche la apuesta es España.