OPeración bikini y aceite de coco

El Marido de la Tendera.- Llega el verano y hay que recurrir a cualquier medio para recuperar color y tamaño. Desde la tienda de Lo Natural-Mama Bio aparecen mil alternativas. La mejor: el Aceite de Coco. Milagroso.

Ha llegado a la tienda LoNatural/MamaBio una turista extranjera de las que quieren cuidarse después de un buen año de cervezas y codillos. La señora tenía dos preocupaciones: quitarse los michelines del invierno y ponerse en dos días como su fuera Halle Berry cuando sale de la playa hacia Bond, James. (Berry saliendo del mar)Cuerpo y color. Mucha faena a hacer con una rubia de 1,80, 100 kilos y piel rosada.

Observaba la cosa desde mi sillón de marido de la tendera y adivinaba flaquezas en mi mujer. Había que convencer a la señora que lo suyo no se arregla en dos dos días, que no hay milagros y que a su marido le gusta la Berry porque sale en las películas, que si no para qué. Pero la señora se resistía porque quería atraer la mirada de amigas y de los hombres.

Y de repente apareció el milagro. Hay que limpiar el hígado y darse mucho Aceite de Coco para coger el color de la Halle. Si la mandrágora hace milagros como sustituto de la píldora azul, pues el aceite de coco también en lo suyo. ¿Qué no sabe lo que es el Aceite de Coco? Pues eso ya a los especialistas (mamabio). Y ya veía a Mercedes Morales enseñándole un bote de Aceite de Coco de Celebes, a 8,50 € rebajados. Y yo aplaudía porque eso es cuidar al turismo de salud o de wellness, como dicen los expertos de la Agencia Valenciana de Turismo.

Yo soy solo el marido de la tendera pero la señora se ha ido más que satisfecha. Seguro que en quince días se pone el bikini de la Berry y su marido encantado porque conoce mejor las carnes de su señora que la inaccesible pareja de James Bond. Al final esto de la estética y de la apariencia es solo un proceso  mental, mezclado con un poquito de Alberto, de Rueda y ecológico. Yo he visto a mujeres carnales con hombres Clooney y a hombres Alfredo Landa con mujeres Clara Lago. Solo hay que mirar mi cuerpo: así está el flamante marido de la espléndida tendera.

Así que me he cogido un tarro que había por allí que ponía algo de Coco, otro dee Soria Natural y aquel de Natursoy y he tratado  salir disimuladamente por la puerta trasera para aplicarme a la tarea de perder unos michelines como la turista rubia. Pero me han pillado. Resulta que además del Aceite de Coco, una hierbas al efecto y apretar el bañador que Dolores Cortes ha diseñado como una segunda piel; además, hay que hacer otros menesteres: unas horas de gym, otras de pilates, algunas dietas.

Pero los resultados son magníficos, según una señora que ya aplicó las recetas de Mama Bio . Está espléndida. Mejor parece Ursula Andress que la Berry, pero las dos para Bond. Y estaba saliendo de tapadillo cuando me ha pillado la parienta para darme una amonestación: ” Además de todo esto hay que dejar el vino” ¡¡Y Uffff!!! He salido pitando de la tienda. ¡Ya volveré otro día a por el Aceite de Coco!!

 

 

 

 

 

 

Desde pan hasta viagra

El marido de la tendera

Mercedes Morales es la tendera. Y MAMA BIO la tienda

Una semana de marido de la tendera (LoNatural de MAMABIO en Benicássim) es toda una experiencia. La de cosas que se aprenden sentado en un rincón viendo lo que compra le gente y sobre todo cuando piden consejo a mi mujer sobre una crema para adelgazar o un sobrealimento bio para estar fuerte en la bicicleta.

Pero lo del pan es más que interesante. Sugerente. No sabía que había tanta gente con afición y gusto por el pan. Yo lo utilizo solo para mojar cuando como huevos fritos. Pero hay gentes que no saben vivir sin el pan pegado a la mesa. Y claro, el de trigo les produce pesadez de estómago y de kilos y optan por otras variedades, que de todas hay en la tienda de la tendera MAMA BIO.

El otro día vino uno que se sabía todo sobre los panes y nos puso en un aprieto. Cuando desde mi esquina me di cuenta del apuro que pasaban las chicas salí a defender la Cruzada. Y le expliqué una guerrita: que si los alemanes gustaban de este pan, que si el otro provocaba aires. Y que el mejor era el de la estantería.

Les juro que mi mujer se quedó muda ante mi sapiencia. Y es que uno se prepara para todo en la vida. Hasta para ser el marido de la tendera. Al fin y al cabo el cliente siempre tiene razón. Es el Jefe, que dice Juan Roig. Total, que se llevó dos barras de espelta y prometió que volvería porque las magdalenas de este producto le encantan a su hijo. A mi también.

Y hay gente para too, como decía Rafael El Gallo ante el filósofo Ortega y Gasset. El otro día vino una señora a pedir remedio para sus ardores. Que si su marido, que si tal y que si cual. ¡Vete a saber por qué fallaba la escopeta! Desde mi rincón asistía estupefacto a su petición, porque recordaba que en un reciente viaje al zoco de Marrakech (Marruecos) nos ofrecieron Mandrágora (sería Yohimbe) como sustituto de la viagra.

No tenemos de eso, le dijeron las chicas. Pero me quedé con la duda de si valdría la pena hacerse con unas provisiones y ver el resultado. Ni preguntarlo me atreví. Una cosa es ser castigado a dormir en el sofá de casa y otra dormir en el sofá de la tienda. Por si acaso me lleve una botella de vino ecológico a casa para ir probando nuevas formas de maridaje.