A hostias con la educación

La educación solo aparece en España como arma arrojadiza. LLevamos meses sin hablar de la educación y solo aparece para discutir sobre las clases de valenciano o sobre lo ofendidos que están los andaluces por las declaraciones de García Tejerina, que es del PP.

Decía José Antonio Marina que la educación solo tendrá solución en España cuando aparezca como preocupación en el CIS. Pero no aparece. Hay interés por si me dan gratis los libros de texto o si la matrícula en la universidad vale más que un fin de semana de botellón en Ibiza.

Por eso Marina hizo un magnífico Libro Blanco sobre la Educación y nadie le hizo caso. Al contrario. Sindicatos y partidos corrieron corporativamente a enterrar sus propuestas bajo mil llaves.

Y es que el aclamado filósofo, catedrático de Instituto por más señas, se atrevió a decir que la responsabilidad de un maestro es de tal calibre que deberían estudiar siete años de carrera, incluyendo un tiempo de Docente en Prácticas (DEP) como el MIR de los médicos. Desde ese día pasó a ser un apestado para la progresía.

Nadie quiere cambiar la enseñanza. Por eso la Enciclopedia de Voltaire se quedó en los Pirineos (que buena la novela Hombres Buenos de Pérez Reverte) y un año tras otro se atasca cualquier propuesta de pacto. Estamos encantados de haber vivido sin la Ilustración.

Y por eso cuando aparece Isabel García Tejerina y saca a pasear la comparativa de PISA sobre el nivel educativo de los chavales en Andalucía con los de Castilla Leon le cae encima la mundial. ¿Cómo se atreve a decir que en Andalucía los niños están mal escolarizados?

Ni una reflexión sobre si eso es cierto y ahí hay una de las causas del enorme paro que registra esa comunidad históricamente. Nada de nada. A hostias sobre quién plantea el problema, que habrá tenido mejor o peor fortuna en su explicación. La Tejerina lo hizo como argumento polìtico y la respuesta está al mismo nivel. Como el valenciano en la Consellería de Educación en la Generalitat. La educación les importa un huevo.

La educación no se toca, que mis niños están muy bien educados, los maestros son de puta madre y hay un Nobel en cada esquina. Por eso no aparece como problema en las encuestas del CIS. Tezanos debería preguntar más por ello.