Hormigas veganas y ecológicas

El marido de la tendera

Hay barritas energéticas para deportistas elaboradas a base de insectos. ¿Comeremos tortilla de hormigas? ¿Merendarán los niños un bocata de grillos? Me queda por saber si en la tienda de Lo Natural & MAMA BIO venderemos pronto hormigas  ecológicas. No son carne ni pescado.

Armado con el fumigador me acerqué a la esquina de la tienda ecológica  Lo Natural & MAMA BIO en Benicássim para acabar con un hormiguero que había descubierto apenas abierto el negocio. Las hormigas repetían cansinamente el mismo recorrido, cumpliendo con la única finalidad de su vida: almacenar para cuando cantara la cigarra. Digna tarea (la de las hormigas) que nunca hemos entendido la especie humana, más cigarrera.

La cuestión es que andaba dispuesto a iniciar la guerra cuando mi nieta Aymara, que andaba por allí pululando, me dijo: “¡Iaio! No las mates. Las hormigas son ecológicas, como la tienda de Merxe”. Y me quedé paralizado con el fumigador en posición de disparo. La niña se acercó a las hormigas y  se puso a jugar con ellas. Le encantan todos los animales.

Insectos ecologicosPero es que en la mañana del domingo en A Vivir que son dos días de Javier del Pino en la SER le dedicaron una apasionante media hora a hablar de las hormigas. Y media más tarde leía en Valencia Plaza que hay un brillante innovador con una empresa llamada Insectifit que va a comercializar barritas de insectos para deportistas. ¿Qué está pasando doctor?

Mis horas de meditación sentando en la silla adjudicada en la tienda de Mama Bio estaban dedicadas a cosas solemnes. El portero del Liverpool. El sirio que descubrió los papeles de Zaplana. O los múltiples aromas del vello femenino. Pero de repente las hormigas me hicieron reflexionar más profundamente que la cosa está cambiando de verdad. ¿Vamos a vender barritas de insectos en las tienda de Lo Natural? ¿Son veganas las hormigas? ¿O acaso son macrobióticas? ¿Si fermentan vino ecológico con algas no puede hacerse una tortilla de hormigas? Obviamente temas más trascendentales que lo del sirio.

Le he preguntado a mi nieta Aymara si mañana le puedo dar dos barritas de hormigas para merendar en el cole. Y no ha puesto buena cara. Y sin embargo me acompaña cuando comemos caracoles. ¿Comerán estas barritas mis colegas de montaña? ¡Que lio! ¿Cómo voy a poder centrarme ahora en lo de Gürtel y la moción de censura con este tema es tan apasionante.

Así que he decidido ir a seguir el rastro de las hormigas con mi nieta. Sus movimientos son rutinarios pero apasionantes. Saben dónde van y de dónde vienen. Todo lo contrario que nosotros. Igual si comemos barritas de hormigas aprendemos más que comiendo carne a la brasa. Se lo diré a mi tendera Mercedes Morales; seguro que la semana que viene tenemos barritas de Insectifit a disposición de los más atrevidos. Al fin y al cabo no son carne ni pescado.